4. EL NEOLÍTIC: LA PRODUCCIÓ D'ALIMENTS
  • Durant el neolític els éssers humans van començar a produir aliments, conreant la terra i domesticant animals.
  • Tot això va comportar canvis en el seu estil de vida:
    • Van fabricar noves eines de pedra polida adaptades a les noves tasques agrícoles(destrals, falçs, molins...).
    • Van utilitzar noves tècniques com l'elaboració de ceràmica, el filat i el tissatge.
    • Es van tornar sedentaris i van construir els primers poblats.
  • L'agricultura va sorgir de manera autònoma en diverses regions del món (Creixent Fèrtil, Índia, Xina, Amèrica).


    OBSERVEU AMB DETENIMENT AQUESTES DIAPOSITIVES SOBRE EL NEOLÍTIC I L'EDAT DELS METALLS I LLEGIU AMB ATENCIÓ EL VOCABULARI QUE S'ADJUNTA AL FINAL JA QUE US POT SER DE GRAN UTILITAT!









EL NEOLÍTIC (inclou la P. Ibèrica)




Font: ARTEHISTORIA.COM
Entre el 5.000 y el 3.200 antes de Cristo se desarrolla en la cuenca mediterránea el periodo neolítico. En Oriente Próximo se generarán algunos rasgos culturales que se extenderán hacia Occidente a lo largo de los milenios siguientes. Las principales características del Neolítico se pueden resumir en el surgimiento de la agricultura, la domesticación de animales, el cambio a un modo de vida en poblados permanentes y la invención de la cerámica. No obstante, estos cambios surgen a lo largo de un proceso de miles de años. En la Península ibérica, las primeras comunidades a las que se puede adjudicar una forma de vida neolítica se hallan en la costa mediterránea, ocupando generalmente cuevas elevadas y abrigos naturales. Su medio de subsistencia alternaba la caza y la recolección con el cultivo de cereales y leguminosas, además de la cría de ovejas, cabras y cerdos. La cerámica es uno de los grandes avances, pues permite almacenar y transportar los alimentos. También se puede percibir un desarrollo de las herramientas y las técnicas agrícolas, como la hoz para la siega y el vareo de los frutos. Por último, cabe citar una mayor complejidad en las estructuras sociales y simbólicas, siendo muy frecuentes los asentamientos sedentarios y los enterramientos con ajuar, como el de la Cueva de los Murciélagos de Albuñol, en Granada.

ÇATAL HUYUK




Font: ARTEHISTORIA.COM
Hacia el 10.000 a.C. comienza un periodo que se puede calificar de revolucionario en la evolución cultural del ser humano: el Neolítico. Durante este largo proceso, de miles de años, surgen características básicas como la sedentarización, la domesticación de plantas y animales o la invención de la cerámica, entre otros rasgos.
Uno de los focos neolíticos más importantes es la península de Anatolia, en Turquía, con yacimientos como los de Cayönü, Cafer Hüyük o Hacilar. Pero el más interesante y uno de los más llamativos a escala mundial es el de Çatal Hüyük.
Se trata de una gran superficie urbana que tuvo su fase culminante de ocupación hacia el VII milenio a.C., integrando cerca de 13 ha pobladas por varios miles de personas. Los investigadores piensan que, dadas sus características, algunas estructuras servían como viviendas, mientras que otras pudieron ser santuarios. Entre las casas había espacios abiertos, a modo de patios.
Muy bien conservadas, dada su antigüedad, las viviendas eran rectangulares, hechas de adobe y madera, pegadas entre sí, sin apenas calles o plazas intermedias, debiendo usarse las azoteas para circular por el poblado.
Con una superficie de unos 25 metros cuadrados, las casas estaban por dentro divididas en varias estancias, una de ellas una despensa adosada, teniendo en su interior hornos y hogares para calentarse y cocinar, plataformas para dormir y repisas en las paredes.
Algunas estructuras poseían además pinturas en las paredes -escenas de caza, volcanes en erupción, buitres despedazando cadáveres- y relieves en yeso, con cráneos de animales pegados a los muros y estrados. Estos lugares, llamados "santuarios" por su descubridor, así como las numerosas evidencias de enterramiento bajo el suelo de las casas, o el hallazgo de estatuillas representando animales o mujeres permite creer que la población de Çatal Hüyük estaba fuertemente ritualizada, sustentando un complejo sistema de creencias en el que la mujer y el toro parecen ocupar un lugar.

TELL MADHHUR





Font: ARTEHISTORIA.COM
Entre los milenios V y IV a.C. tiene lugar en Mesopotamia una etapa denominada Obeid, caracterizada porque por primera vez nos encontramos con una especie de producción en serie de cerámica. Ésta ha sido hallada por toda Mesopotamia, Asia Menor, Irán y Siria, lo que indica un comercio floreciente. Las obesas figurillas de terracota anteriores son ahora desplazadas por esbeltas figuras femeninas, que parecen sostenerse sobre la punta de los pies.
Pero además de por la cerámica, el periodo Obeid es característico por sus singulares viviendas. Uno de los lugares mejor estudiados es el de Tell Madhhur, en Irak, un asentamiento que debió medir unos 90 m de diámetro. Las excavaciones arqueológicas sacaron a la luz una vivienda, la casa de Usaid. El edificio sufrió un incendio y los cuartos fueron rellenados con escombros, lo que permitió que las paredes se sostuvieran en pie, hasta 2 m de altura, quedando intactas algunas puertas y ventanas.
La vivienda fue construida con paredes hechas de ladrillos de adobe. Constaba de una larga habitación central, flanqueada por una serie de cuartos de menor tamaño. Parece que no tenía planta alta, aunque una rampa conducía al tejado. La vivienda contaba con zonas de almacén y cocina, así como cuartos de habitación.
Pero lo más interesante de todo fue que en el lugar se hallaron restos de la vida cotidiana, como vasijas para comer, beber, cocinar o almacenar alimentos, azadas de piedra, piedras de moler, etc. Tell Madhhur proporcionó a los arqueólogos valiosa información sobre la vida de estas gentes protohistóricas.